Vitae philosophia

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jueves, 13 de diciembre de 2012

ELEGÍA A DOÑA JUANA LA LOCA (Federico García Lorca)


ELEGÍA A DOÑA JUANA LA LOCA

Diciembre de 1918. (Granada.)
A Melchor Fernández Almagro.

Princesa enamorada sin ser correspondida.
Clavel rojo cn un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma tu tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.

Eras una paloma con alma gigantesca
cuyo nido fue sangre del suelo castellano,
derramaste tu fuego sobre un cáliz de nieve
y al querer alentarlo tus alas se troncharon.

Soñabas que tu amor fuera como el infante
que te sigue sumiso recogiéndo tu manto.
Y en vez de flores, versos y collares de perlas,
te dio la Muerte rosas marchitas en un ramo.

Tenías en el pecho la formidable aurora
de Isabel de Segura. Melibea. Tu canto
como alondra que mira quebrarse el horizonte
se torna de repente monótono y amargo.

Y tu grito estremece los cimientos de Burgos
y oprime la salmodia del coro cartujano,
y choca con los ecos de las lentas campanas
perdiéndose en la sombra tembloroso y rasgado.

Tenías la pasión que da el cielo de España,
la pasión del puñal, de la ojera y el llanto.
¡Oh princesa divina de crepúsculo rojo
con la rueca de hierro y de acero lo hilado!

Nunca tuviste el nido, ni el madrigal doliente
ni el laúd juglaresco que solloza lejano.
Tu juglar fue un mancebo con escamas de plata
y un eco de trompeta su acento enamorado.

Y sin embargo, estabas para el amor formada,
hecha para el suspiro, el mimo y el desmayo,
para llorar tristezas sobre el pecho querido
deshojando una rosa de olor entre los labios.

Para mirar la luna bordada sobre el río
y sentir la nostalgia que en sí lleva el rebaño
y mirar los eternos jardines de la sombra,
¡oh princesa morena que duermes bajo el mármol!

¿Tienes los ojos negros abiertos a la luz
o se enredan serpientes a tus senos exhaustos...?
¿Dónde fueron tus besos lanzados a los vientos?
¿Dónde fue la tristeza de tu amor desgraciado?

En el cofre de plomo, dentro de to esqueleto,
tendrás el corazón partido en mil pedazos.
Y Granada te guarda como santa reliquia,
¡oh princesa morena que duermes bajo el mármol!

Eloísa y Julieta fueron dos margaritas
pero tú fuiste un rojo clavel ensangrentado
que vino de la tierra dorada de Castilla,
a dormir entre nieve y cipresales castos.

Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
los cipreses tus cirios, la sierra tu retablo.
Un retablo de nieve que mitigue tus ansias,
¡con el agua que pasa junto a ti! ¡La del Dauro!

Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana,
la de las torres viejas y del jardín callado,
la de la yedra muerta sobre los muros rojos,
la de la niebla azul y el arrayán romántico.

Princesa enamorada y mal correspondida.
Clavel rojo en un valle profundo y desolado.
La tumba que te guarda rezuma to tristeza
a través de los ojos que ha abierto sobre el mármol.

Federico García Lorca

domingo, 23 de septiembre de 2012

Sueño de una Noche de Verano

Conecto, luego existo.

El lunático, el amante y el poeta,
Nada son sino imaginación. El uno ve más diablos
Que los que el vasto infierno puede contener
Ese es el loco. El amante, con parejo frenesí
Ve la belleza de Helena en una ceja de gitana.

El ojo del poeta, inmerso en su furor divino,
Pasea la mirada del cielo a la tierra, y de la tierra al cielo.
Y cuando la imaginación da cuerpo a cosas desconocidas, su pluma
Las convierte en forma, y de la nada
aérea sale un lugar habitación
Y hasta un nombre.

-William Shakespeare-
-Sueño de una Noche de Verano-

sábado, 15 de septiembre de 2012

ISTMANIA - DE JUAN JOSÉ AREVALO PARA LA JUVENTUD

DE JUAN JOSÉ AREVALO PARA LA JUVENTUD

1.- Empiezo a escribir esta obra en la ciudad de Guatemala, a fines (26) de marzo de 1935. ¡Qué empresa nobles y meritoria esta de escribir un libro dirigido a la juventud! Y sin embargo, estoy ya temblando de miedo como si fuera a cometer un crimen. Poco a poco la humanidad está volviendo a la época en que toda labor de cultura se consideraba como un crimen.

2.- Estoy temblando de miedo. Es que un libro que va dirigido a la juventud tiene que escribirse claro y vibrante, con mayor razón si procede de un maestro de escuela. Los maestros de escuela somos los únicos que enfrente de la juventud sabemos sentirnos niños, pero también los únicos que frente a las miserias del ambiente sabemos mostrarnos hombre. ¡De cuánto valor tenemos que revestirnos para decir a las jóvenes palabras que vayan cargadas de verdad!

3.- De ahí que en la formación social contemporánea los maestros de la escuela vamos organizándonos ya como una casta social, que poco a poco va tomando consciencia de su papel preponderante en la cultura. Las castas sociales nacen señaladas por el desprecio que mutuamente se profesan, y llegan a perfilarse y a vigorizarse cuando del mutuo desprecio se pasa al temor mutuo. Hace unos pocos siglos, los maestros de escuela no valíamos nada: la historia contemporánea, demasiado conocida y comentada para glosarla, está demostrando ya cuánto valemos los trabajadores del aula. Y ya empiezan a tenernos miedo.

4.- un maestro de escuela es un hombre que maneja ideas, camina desarmado y no posee dinero. Ahí tenéis el retrato más breve de cuantos somos maestros. Si falta una de esas señas, ya no se es maestro de escuela.

5.- Hablo con la juventud del istmo centroamericano, en este año de gracia de 1935: un fervoroso maestro de escuela os pide atención.

6.- Nuestra patria es el conjunto de naciones minúsculas que van desde el istmo de Tehuantepec hasta el istmo de Panamá. Somos los habitantes de las tierras del istmo. Somos los habitantes de Istmania. Istmania es uno de los lugares más atrasados del planeta. No hagáis caso de los libros de texto que tienen la obligación de decir lo contrario. Ni creáis en los discursos oficiales que no saben nunca decir una cosa sensata. Aunque duela confesarlo, es un deber decirlos: Istmania es uno de los lugares más atrasados del planeta.

 7.- Hace cuatrocientos años, un puñado de españoles realizó una épica jornada desde el valle de México hasta el norte de Honduras; si Hernán Cortés resucitara, tropezaría con las mismas penurias si tuviese hoy que hacer un viaje. Nuestra geografía está intacta. Vivimos en el mismo trópico enfermizo e impenetrable de entonces. Hace cuatrocientos años los indios eran señores de la tierra del istmo.

Cuando aquella raza sacrificó sus jefes y sus ídolos se acabó para siempre entre nosotros toda voluntad de independencia. HACE POCO MENOS DE TRESCIENTOS AÑOS, LA Capitanía General de Guatemala tenía Universidad: había, pues, cultura oficial. Extraños y nativos fueron allí a expresarse, bien que la mentalidad de la época no permitiese a los hombres expresarse sino religiosamente. Hoy no podemos decir que ninguno de nuestros pequeños países cuente con una Universidad que valga la pena llamarse así. La cultura oficial es nula, y se pretende erigir en cultura la mediocre fabricación de profesionales ansiosos de dinero.

Hace todavía cien años éramos todas una sola nación. La carcoma política no había logrado desvertebrar esa hermosa unidad del istmo, que prometía organizarse bajo la dirección de sabios apóstoles (que eran entonces los gobernantes) hacia un plano de solidez económica y de unidad cultural. Hoy estamos partidos en republiquitas incapaces desde el punto de vista económico y ciegos desde el punto de vista de la nacionalidad.

Quiere decir que el gran valor biológico (el ambiente) todavía conserva entre nosotros sus caracteres primitivos; el gran valor espiritual (la independencia) no lo conocemos; el gran valor social (la cultura) no nos ha llegado, y el gran valor histórico (la nacionalidad) lo hemos perdido. Esto es Istmania.

8.- Es crudo en verdad este cuadro. Si tomamos en cuenta las numerosas vidas ilustres que se han quemado en estos cuatrocientos años, y la fabulosa riqueza que se ha llevado el extranjero mientras los criollos se divertían matándose, el cuadro pasará de crudo a sombrío y a trágico. Pero de este desastre no tenemos culpabilidad las generaciones actuales. Menos aún vosotros, los jóvenes de hoy, que podéis todavía enderezar la nave desorientada y vacía para reincorporarla a la historia cargándola de un contenido valioso.

9.- No quiero con este motivo repetir las frases irresponsables de los oradores de fiesta patria, que proclaman los privilegiado de nuestra posición geográfica y lo incalculable de nuestra riqueza. Ambas cosas son embustes. Es la máscara con que los embaucadores quieren distraer a la juventud para ocultarle la verdadera raíz del problema. No es por la posición geográfica, ni por la densidad de sus selvas, por lo que un país se impone a los otros.
 Las bahías, el paludismo y las bananas no son capaces de forjar un pedazo de historia. La historia la hacemos los hombres, y nuestros cuatrocientos años de historia desteñida son la labor de muchas generaciones culpables. Fincar los destinos futuros en la geografía, es declararse embrutecidos. Por el contrario: debemos pensar que nuestro futuro lo forjaremos a pesar del trópico.
Somos los hombres la única “geografía” posible y la única riqueza efectiva para los destinos de un pueblo. Y para concretar más el alcance de los términos, es la generación juvenil la única capaz de organizar un pedazo de historia.

FRAGMENTO - ISTMANIA 1935 Juan José Arevalo Bermejo.

jueves, 9 de agosto de 2012

CARTA A FILENA - Antonio García Gutierrez

(Imitación de una poesía escocesa)

Aunque siempre fui cobarde
contigo, amoroso alarde
hacer de un recuerdo quiero:
era a mitad de febrero;
era a mitad de una tarde.

Con el alma de amor llena,
buscando alivio a la pena
que mi corazón traspasa,
llamé a tu puerta, Filena,
y estabas solita en casa.

No sé si aliviar quisiste
mis amantes desvaríos:
ello es que viéndome triste,
enternecida pusiste
tus labios sobre los míos.

Sin duda fue caridad:
sin duda fue sólo un medio
de mostrarme tu piedad;
pero, ¡ay!, que ha sido el remedio
peor que la enfermedad.

Mira, Filena querida,
si hay desdicha parecida
a esta mi desdicha fuerte:
lo que a tantos da la vida
a mí me ha dado la muerte.

Desde entonces no reposa
mi alma, y sin cesar me quejo:
desde entonces, niña hermosa,
de tu boca temblorosa
guardo en mis labios el dejo.
Es una dicha y la lloro;
pero con tanto egoísmo
la guardo como un tesoro,
que algunas veces, yo mismo
me parece que la ignoro.

Que a más de ser yo muy hombre,
tu concepto me es sagrado;
y para que más te asombre,
desde entonces he encerrado
en mi corazón tu nombre.

Sólo si alguien por antojos,
o porque ve que ya apunta
la amarillez en mis ojos,
lastimado, me pregunta
la causa de mis enojos.

¿Por qué a las gentes esquivo
y en amoroso embeleso
vagando voy pensativo?,
respondo: «¡Me han dado un beso,
y desde entonces no vivo!»

Postdata.
Pero oye y valga verdad:
si no tienes otro medio
de mostrarme tu piedad,
vuelve a aplicarme el remedio...
y siga la enfermedad.
(Antonio García Gutiérrez)

viernes, 24 de febrero de 2012

El Circo de las Mariposas. Deje de ser oruga para convertirme en algo bello.

En un mundo que se vuelve cada vez más narcisista, y cada vez más pragmático, no nos damos cuenta de lo afortunado que podemos ser y solo nos fijamos en lo que nos falta. Claro, tenemos ese insidioso hábito de ser envidiosos, de querer siempre más. Pero no es lo que nos falta, sino lo que hacemos con lo que tenemos. Cada ser humano fue dotado de muchas herramientas para ser más placentera su vida, el mismo cuerpo y la salud son dos tesoros que pasamos por alto y que no sabemos explotar, alguien decía que se ha sacado más oro de la cabeza, que de la tierra, nada más cierto. Ahora cabe la pregunta. Cuantas veces al día recibimos palabras de afecto. Cuantas veces al dia damos una sonrisa sincera, puede ser muy dificl en nuestros tiempos, el celular y el Facebook nos roban mucha parte de nuestro tiempo, aunque lo anterior no tiene nada de malo, también algo que se hace por costumbre se vuelve frustrante. Ir a trabajar con el único aliciente de recibir un cheque mensual, no es una gran forma de vivir una vida de trabajo, y si solo trabajamos para llegar a la jubilación, y llegados a este punto hacer lo que si nos hubiera hacer. Y si nos dijeran: “Eres la persona perfecta destinada para algo bello” Tal vez digamos si inmediatamente, pero en nuestro interior dudamos, nuestra autoestima ha sido golpeada con sucesos o con ejemplos que nos enseñan que nuestros pensamientos son solo como el humo que se dispersa en una habitación y nada más. Yo nunca imagine hacer las cosas que hago hoy, pero estoy dispuesto a imaginar metas más grandes. Pero en un principio no fue así, y aun hoy tengo que lidiar con mis puntos débiles para alcanzar lo que deseo. La batalla más importante que uno realiza es con uno mismo. Uno no empieza a valer algo hasta que logra vencerse a sí mismo. Los sucesos en el Circo de la mariposas solo amplían más nuestra percepción de cómo nos vemos como humanos, nuestras debilidades, nuestros miedos y de nuestros errores. Will puede ser tú o yo, no nacimos perfectos, nacimos para ser felices, la perfección es tan solo una utopía. Will al igual que todos tiene sus carencias, ya sean físicas o mentales, el no puedo es tan común, como ya es también el ver que muchas personas alcanzan lo que antes no se podía. Y tenemos dos opciones, que el mundo nos vea como fenómenos o que nos vea como la excepción a la regla. Uno decide exponerse como tal, ser ridiculizado y que nos vean como monos de circo. Y cuando somos ridiculizados por mucho tiempo, nos ponemos duros, porque es la única forma de sobrevivir, ya no creemos en la gente ni en sus buenas intenciones, en síntesis nos volvemos desconfiados. El daño y la soledad se han vuelto nuestros acompañantes. Y si nos dicen que podemos hacerlo mejor, creeríamos que es una burla a nuestro ego, entonces recurrimos a la violencia para defendernos. No entendemos que hay gente que desea nuestra amistad sincera, que están dispuestos a ayudarnos, pero que necesitan de nuestra colaboración para que salgamos adelante. Que hay un mundo mejor, un mundo bello. Y Will decidió escapar de ese cruel mundo que solo lo denigraba y lo hacía tan infeliz. ¡Hay un hombre muerto en la cajuela!! – Grito el hombre musculoso del corto. Si era un hombre que murió a su antigua vida, para renacer en algo mejor. ¿O no?, Will se fue esperando un mejor trato, pero pensaba en seguir siendo un fenómeno. Méndez le dice, ¿Por qué vienen Will? La pregunta debió de ser, ¿Por qué quieres seguir siendo un fenómeno?, lamento no poder complacerte, yo dirijo un espectáculo diferente. Ahora su perspectiva del circo cambio, y ya no lo ve como un lugar lleno de fenómenos y gente extraña, sino ve a personas diferentes haciendo cosas sorprendentes. A Will un niño le hace una pregunta cuando están colocando publicidad para el circo. ¿Usted pertenece al acto?, Will responde que no exactamente. Es como si quisiera decir, vas a hacer algo maravilloso o solo contemplaras el paso de los demás. Mendez, al llegar a un poblado solitario, dice: Damas y caballero, lo que necesita este mundo son maravillas. En otras palabras, amigos mios lo que este mundo necesita son personas que hagan algo espectacular. Y cuando Mendez dice que su equipo es maravilloso, pero que Will no sirve, Will le dice que se detenga, porque lo dice eso, a lo que Mendez dice, es porque tú te lo crees. Continua diciendo –Si vieras la bello que puede nacer después de las cenizas” Ya no vivamos de la lástima. En el rio Will se da cuenta de la importancia de creer en uno mismo, estar solo puede servirnos algunas veces para encontrar ese punto de encuentro con nosotros mismos. Will continua su lucha para levantarse, se da cuenta de que puede flotar y eso lo inspira para hacer un acto en el circo. Ahora ya era alguien, una persona con propósitos. Al finalizar su acto le preguntan si tuvo miedo, que sintió. Por primera vez ya no se sintió con miedo de afrontar su carencia de extremidades, ahora hasta sentía orgullo de la falta de estos porque lo permitieron hacer algo por completo diferente. Ahora ya no era miedo, sino orgullo, pero orgullo del bueno. Amate a ti mismo, que el mundo sabrá corresponderte. Si antes éramos una oruga, encerrados en nuestro capullos seremos con el paso del tiempo hermosas criatura, que no se arrastran sino que vuelan.