El ser humano tiene una capacidad singular para recordar cosas dañinas, a diferencia de los animales que solo obedencen a sus instintos, el ser humano obedece sus recuerdos, trayendo a su memoria las injurias pasadas, recuerdos letales y asesinos.
Poco a poco las cosas maravillosas que nos sucedieron en la vida van siendo sepultadas por el polvo del olvido, cubriendolas con la pala de la venganza, seria hermoso no tener una memoria a largo plazo, pues ya que somos tan asiduos a recordar solo las cosas malas y de olvidar las buenas, ¿Qué caso tiene tener memoria?.
Si, somos seres vengativos, algunos a gran escala, otros solo guardan recuerdos amargos pero no se vengan, pero aun asi tratan con cierto desden a quien le causo una herida pasada. Otros son mas hipocritas.
Ciertamente no hay herida que el tiempo no cicatrize, pero que nunca borra...
Y nuestro trato con quienes nos han hecho daño va cargado de cautela, porque no nos gusta sufrir, odiamos el dolor, pero queremos causarlo. Ciertamente poner la otra mejía no esta en los planes. Entonces, ¿debemos olvidar las heridas?, ¿Cómo olvidar que el corazòn fue maltratado?.
No es cosas sencilla, teniendo en cuenta que somos vengativos por naturaleza, no podemos reprimir ese instinto letal, pero si manejarlo. Pero he ahi nuestro dilema, No se puede ir olvidando los agravios, pero si aprender de ellos, sea cualfuere el error cometido ya sea contra nosotros o hacia el projimo, escuchese jamas, jamas, jamas se olvida.
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