Pm. LXII
En un rincon olvidado del amanecer anterior,
mientras la lluvia tejia un manto gris
y los penachos del monte se cubrian de niebla
y la luz del sol enmudecio por la nubes.
No podia olvidar lo escuchado,
ni podia creer lo que habia visto...
Hubo veces en que el amor se volvio de espaldas
y otras veces el odio me miro de frente.
Hubo veces en que camine en penumbra,
tambien ocasiones en que camine sereno,
y despues de todo seguia caminando,
una veces triste otras veces solo
Iba solo, acompañado de imaginacion,
y luego mi mano se convertia en el partero
de mis sentimientos, y mis palabras en sus
perpetuos padrinos.
Solo poesia, solo versos.
Versos tirados al viento, esperando que
algun corazon les de cobijo.
Esperando que un alma les de vida.